11.11.2009
Rotten
Sueño repetidamente con cadáveres mutilados yaciendo entre las flores. Margaritas blancas les arropan y les susurran nanas en un millón de idiomas. Aún dormida, exclamo: "Se pudren, ¡SE PUDREN!". Pero nadie hace nada. Ni siquiera se acercan a comprobar quiénes eran esos desgraciados. Entonces, me inclino ante lo que parece ser una mano. Al intentar tocarla, la mano se mueve, estirando suavemente los dedos. Y yo, sin miedo ni asco, la acaricio hasta que llego al dedo corazón. Allí, entre toda la putrefacción, está mi anillo de bodas.
10.26.2009
Bip
Precisamente hoy pensaba en ti. Precisamente le decía a mi amante al oído lo malo que eres conmigo. Que se caigan las paredes ahora mismo si te miento cuando te digo que no quiero saber nada de ti.
Y, a veces, siento como si Dios me acunase entre sus brazos y me dijese que todo va a salir bien, justo antes de lanzarme al vacío.
Siento mucho el haberte conocido y siento mucho el estar aquí. No volveremos a ser nunca los mismos. O quizás tú sí.
Y, a veces, siento como si Dios me acunase entre sus brazos y me dijese que todo va a salir bien, justo antes de lanzarme al vacío.
Siento mucho el haberte conocido y siento mucho el estar aquí. No volveremos a ser nunca los mismos. O quizás tú sí.
10.15.2009
Standing up to sit back down
Estoy en una mesa sentada, con el unico pensamiento de escribir, escribir, escribir. Este teclado ingles sin tildes ni descripciones nacionalistas.
Me preguntan si echo de menos estar en casa y yo contesto que no, que no echo de menos nada. Y tenian razon cuando decian que daba igual donde fuese, que el problema estaba en mi.
Al otro lado de la calle, una chica sale del edificio a fumar. Otra pesona pensaria como sera su vida, si sera feliz. Yo pienso en la cara que pondria si ahora mismo saltase por esta ventana y cayese, tras un descenso de 6 pisos, a sus pies. El horror de sus ojos me causa un poco de gracia.
Y aun mas curioso es pensar en que Elliott Smith se clavase un cuchillo en el pecho.
Mi cabeza da vueltas, lameme las heridas, supura tu sangre sobre mi. Y todo eso que me parece morbosamente bonito y que nadie suele apreciar. Pero es visualmente tan bello...
Quiero tener la cabeza llena de cosas para no pensar en ti. Es obvia mi respuesta, no hace falta ni que me preguntes.
Me preguntan si echo de menos estar en casa y yo contesto que no, que no echo de menos nada. Y tenian razon cuando decian que daba igual donde fuese, que el problema estaba en mi.
Al otro lado de la calle, una chica sale del edificio a fumar. Otra pesona pensaria como sera su vida, si sera feliz. Yo pienso en la cara que pondria si ahora mismo saltase por esta ventana y cayese, tras un descenso de 6 pisos, a sus pies. El horror de sus ojos me causa un poco de gracia.
Y aun mas curioso es pensar en que Elliott Smith se clavase un cuchillo en el pecho.
Mi cabeza da vueltas, lameme las heridas, supura tu sangre sobre mi. Y todo eso que me parece morbosamente bonito y que nadie suele apreciar. Pero es visualmente tan bello...
Quiero tener la cabeza llena de cosas para no pensar en ti. Es obvia mi respuesta, no hace falta ni que me preguntes.
And if you don't love me, let me go
Seguro que han sentido alguna vez esto. Cuando me mira, no sé qué decir, así que sonrío. Entonces, él sonríe conmigo y no abrimos la boca para nada. La incomodidad del silencio queda disipada en el ambiente.
"Entre ellos hay algo, no pueden negarlo", murmuran los demás en el salón. Y no sabría decir quién estaba y quién no en esa misma habitación. Pero puedo decir de qué color son sus rizos. Y sus ojos.
"Pero, ¿qué es lo que se traen entre manos?". Ojalá lo supiésemos, querida. Como un meteorito chocando contra la tierra. Un microsegundo y ya nada volverá a ser lo mismo.
"Entre ellos hay algo, no pueden negarlo", murmuran los demás en el salón. Y no sabría decir quién estaba y quién no en esa misma habitación. Pero puedo decir de qué color son sus rizos. Y sus ojos.
"Pero, ¿qué es lo que se traen entre manos?". Ojalá lo supiésemos, querida. Como un meteorito chocando contra la tierra. Un microsegundo y ya nada volverá a ser lo mismo.
10.14.2009
In the back of your car
Podríamos dividir mi vida en dos, en relación con el tipo de amantes que he tenido. El primer fragmento de mi vida correspondería a aquellos que no me dejan dormir por la noche, aquellos que, desde el primer momento, me hacen pensar "me casaré con él". La otra cara de la moneda la ocupan aquellos a los que yo no les dejo dormir, aquellos que, desde el primer momento, sabía que acabaría arruinándoles la vida. Si he de ser sincera, diré que, en realidad, todos ellos pertenecen al mismo grupo. Aquellos de los que me enamoré y acabé destrozándoles por completo. Pero, he de decir en mi favor, que me he vuelto más honesta con el paso de los años y muestro mis cartas antes de empezar la partida. Querido, esto es lo que hay. Pero, oh, es que es tan divertido intentar domar al indomable...
6.05.2009
Goodbye, blue sky
Hoy estaba sentada entre un tumulto de gente. Estaba en una sala abarrotada, llena de pequeños individuos sumidos en un mar de letras y de subrayadores fosforitos. Hoy estaba sentada, leyendo, cuando alcé la vista. En la ventana se abría un cielo azul, adornado con ramas de árboles que se alzaban muy alto. Pestañée a cámara lenta. Sentí cómo el aire me llenaba suavemente los pulmones. Noté la sangre bombeándose en mi corazón. Me invadió una sensación de fiebre, un calor muy intenso que me abrasaba las venas.
Y entonces, súbitamente, caí al suelo.
Y entonces, súbitamente, caí al suelo.
5.26.2009
Doubt
Ante la duda, decidí callarme. Me propuse un pacto de silencio, eligiendo la quietud ante la tempestad, aunque ese ambiente fuese el de nubarrones cargados, el de la humedad que te traspasa los huesos.
Ante la duda, la miré a los ojos, creyendo que no sería capaz de mentirme a la cara. Sus ojos avellana no se inmutaron. Permanecieron muy fijos, clavándome un clavo y otro, y otro y otro más hasta que el silencio quedó desgarrado por un grito. "¿Por qué me mientes?".
Entonces fue ella quien se sumergió en la quietud que queda tras una tormenta eléctrica, sabiendo que no sería la última, sabiendo que, probablemente, volvería a clavarme a su cruz.
Ante la duda, la miré a los ojos, creyendo que no sería capaz de mentirme a la cara. Sus ojos avellana no se inmutaron. Permanecieron muy fijos, clavándome un clavo y otro, y otro y otro más hasta que el silencio quedó desgarrado por un grito. "¿Por qué me mientes?".
Entonces fue ella quien se sumergió en la quietud que queda tras una tormenta eléctrica, sabiendo que no sería la última, sabiendo que, probablemente, volvería a clavarme a su cruz.
4.06.2009
Of trees and stars
Me gusta mirarme los brazos. Delgados, desnudos e infinitos como ramas de sauce que terminan en punta. Unos dedos finos que rascan el cielo y el suelo. El tronco vacío sin vida que, gris, anhela florecer y solamente lo hace cuando te aupa a las estrellas. La noche brillante en que tú vuelvas a escalarme, a sentarte sobre mis hombros. Mi pequeño, mis ojos y mi vida. Mi savia y mis hojas. El fruto de mi vientre que un día se cubrió con sus párpados. Y el color nunca más volvería a existir en mí.
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