Hoy estaba sentada entre un tumulto de gente. Estaba en una sala abarrotada, llena de pequeños individuos sumidos en un mar de letras y de subrayadores fosforitos. Hoy estaba sentada, leyendo, cuando alcé la vista. En la ventana se abría un cielo azul, adornado con ramas de árboles que se alzaban muy alto. Pestañée a cámara lenta. Sentí cómo el aire me llenaba suavemente los pulmones. Noté la sangre bombeándose en mi corazón. Me invadió una sensación de fiebre, un calor muy intenso que me abrasaba las venas.
Y entonces, súbitamente, caí al suelo.
6.05.2009
5.26.2009
Doubt
Ante la duda, decidí callarme. Me propuse un pacto de silencio, eligiendo la quietud ante la tempestad, aunque ese ambiente fuese el de nubarrones cargados, el de la humedad que te traspasa los huesos.
Ante la duda, la miré a los ojos, creyendo que no sería capaz de mentirme a la cara. Sus ojos avellana no se inmutaron. Permanecieron muy fijos, clavándome un clavo y otro, y otro y otro más hasta que el silencio quedó desgarrado por un grito. "¿Por qué me mientes?".
Entonces fue ella quien se sumergió en la quietud que queda tras una tormenta eléctrica, sabiendo que no sería la última, sabiendo que, probablemente, volvería a clavarme a su cruz.
Ante la duda, la miré a los ojos, creyendo que no sería capaz de mentirme a la cara. Sus ojos avellana no se inmutaron. Permanecieron muy fijos, clavándome un clavo y otro, y otro y otro más hasta que el silencio quedó desgarrado por un grito. "¿Por qué me mientes?".
Entonces fue ella quien se sumergió en la quietud que queda tras una tormenta eléctrica, sabiendo que no sería la última, sabiendo que, probablemente, volvería a clavarme a su cruz.
4.06.2009
Of trees and stars
Me gusta mirarme los brazos. Delgados, desnudos e infinitos como ramas de sauce que terminan en punta. Unos dedos finos que rascan el cielo y el suelo. El tronco vacío sin vida que, gris, anhela florecer y solamente lo hace cuando te aupa a las estrellas. La noche brillante en que tú vuelvas a escalarme, a sentarte sobre mis hombros. Mi pequeño, mis ojos y mi vida. Mi savia y mis hojas. El fruto de mi vientre que un día se cubrió con sus párpados. Y el color nunca más volvería a existir en mí.
3.31.2009
We're dancers in the dark
Esa mañana fue espectacular. En realidad no pasó mucho pero el ambiente era inigualable. Apoyé mi cabeza en el cristal del autobús y me maravillé ante el paisaje. Todo lo que nos rodeaba era verde. Según íbamos gastando gasolina, se iba abriendo un mundo más y más florido. Verde y rosa, verde y rojo, verde y amarillo, verde y blanco. Llovía mucho y no había casi nadie en las calles que vislumbrábamos a lo lejos. Me imaginé viviendo allí, yendo campo a través con la bicicleta, parando y sentándome en la hierba a mirar al horizonte que jamás termina, soñando con caballos y lluvia fina en mi pelo largo. Porque el año que viene tendré el pelo largo y la cara más delgada. También el año que viene tendré una melancolía más profunda, pero seré internamente feliz, sintiéndome agraciada de vivir, por fin, en el cuento de hadas escrito entre muros de fábricas abandonadas que tanto anhelo.
Esa mañana pensé que mi vida empezaba entre gotas de agua heladas y caballos a galope.
Esa mañana pensé que mi vida empezaba entre gotas de agua heladas y caballos a galope.
3.28.2009
But when we wake, its all been erased.
Es inaguantable.
Necesito arrancarle toda la ropa. Quitarle todos los jirones manchados y bañarme en su sangre y en la de los que le hicieron daño. Quiero volver a verle desde arriba y desde abajo. Es una sensación asfixiante, que hace que tenga arcadas cada vez que me acuerdo de su voz. Hace ya un siglo que no hablamos. No sé siquiera si estará vivo.
"Me voy. No tiene nada que ver contigo pero es que necesito irme". La libertad encerrada en un barracón de plástico y metal.
Toma un arma, toma una consigna, toma una forma de pensar y de vivir.
Ama a otra que es menos humana que yo. Ama a otra que es más simple. Ama a otra sin tantas complicaciones.
Lo único que tengo claro es que, si está vivo, se acuerda de mí. Se acuerda de mis gemidos y de mi espalda. Se acordará de cómo comía y de lo rápido que bebía mis vodkas. Y se acordará de todos aquellos sitios a los que fuimos y a los que me es imposible volver.
No quiero pensar en él tirado en algún desierto, tostado al sol, con la boca seca y el pelo despeinado. Y el interior en el exterior. Y la sangre esparcida, las tripas cubiertas de arena, los ojos en blanco, los dedos encajonados y el cuerpo rígido.
Tú eres caliente, eres suave, eres dulce, eres líquido, eres joven, eres bello, eres cariñoso y me quieres. La realidad no existirá jamás.
Necesito arrancarle toda la ropa. Quitarle todos los jirones manchados y bañarme en su sangre y en la de los que le hicieron daño. Quiero volver a verle desde arriba y desde abajo. Es una sensación asfixiante, que hace que tenga arcadas cada vez que me acuerdo de su voz. Hace ya un siglo que no hablamos. No sé siquiera si estará vivo.
"Me voy. No tiene nada que ver contigo pero es que necesito irme". La libertad encerrada en un barracón de plástico y metal.
Toma un arma, toma una consigna, toma una forma de pensar y de vivir.
Ama a otra que es menos humana que yo. Ama a otra que es más simple. Ama a otra sin tantas complicaciones.
Lo único que tengo claro es que, si está vivo, se acuerda de mí. Se acuerda de mis gemidos y de mi espalda. Se acordará de cómo comía y de lo rápido que bebía mis vodkas. Y se acordará de todos aquellos sitios a los que fuimos y a los que me es imposible volver.
No quiero pensar en él tirado en algún desierto, tostado al sol, con la boca seca y el pelo despeinado. Y el interior en el exterior. Y la sangre esparcida, las tripas cubiertas de arena, los ojos en blanco, los dedos encajonados y el cuerpo rígido.
Tú eres caliente, eres suave, eres dulce, eres líquido, eres joven, eres bello, eres cariñoso y me quieres. La realidad no existirá jamás.
3.13.2009
Reminds you on your own again
Quizás yo no sea la más apropiada para decir qué es lo que no puedes hacer porque yo soy la primera en saltarse las reglas, pero una cosa está clara: yo tengo más experiencia que tú y punto. La experiencia es un grado, dicen, y eso me da unos poderes de los que tú careces.
No creo que seas consciente de lo que significa querer a alguien de verdad, sino que tú te limitas a acomodarte a alguien, a reírle las gracias y a intentar moldearle a tu gusto, hasta que te cansas. Podríamos hacer una enumeración de tus fallos (e intentar remendarlos, como si de un descosido se tratase) pero no lo haremos porque, sinceramente, es una pérdida de tiempo.
El día en que te levantes y veas a tu lado a alguien durmiendo y ese alguien desprenda ese olor que tantas veces has soñado, entonces te creeré. En ese momento, en el que me despertarás extasiado, queriendo más y más besos, entonces te creeré.
De momento lo único que está claro es que eres demasiado joven de espíritu.
No creo que seas consciente de lo que significa querer a alguien de verdad, sino que tú te limitas a acomodarte a alguien, a reírle las gracias y a intentar moldearle a tu gusto, hasta que te cansas. Podríamos hacer una enumeración de tus fallos (e intentar remendarlos, como si de un descosido se tratase) pero no lo haremos porque, sinceramente, es una pérdida de tiempo.
El día en que te levantes y veas a tu lado a alguien durmiendo y ese alguien desprenda ese olor que tantas veces has soñado, entonces te creeré. En ese momento, en el que me despertarás extasiado, queriendo más y más besos, entonces te creeré.
De momento lo único que está claro es que eres demasiado joven de espíritu.
2.24.2009
Cosas que nunca te dije
Me tomaría un café, gracias. Y retomaría nuestra conversación. Quizás fuese necesario volver a llorar en tu regazo y pedirte que confíes en mí. No lo sé... ¿tú lo sabes?
A veces no es tan difícil como queremos creer. Y aquí estamos, sentados uno frente a otro, sin tener tampoco mucho que decir.
Gracias por invitarme hoy.
¿Lo escuchas? Es la canción que te canté esa noche al oído. Si me pidieses que subiera ahora mismo a cantártela, lo haría. Una vez te la canté cuando estabas dormido y sonreíste. Quiero pensar que significó para ti lo mismo que para mí.
Bailemos con otra taza en cualquier otra parte. No quiero que nos vean juntos. No quiero verte conmigo.
De nada.
A veces no es tan difícil como queremos creer. Y aquí estamos, sentados uno frente a otro, sin tener tampoco mucho que decir.
Gracias por invitarme hoy.
¿Lo escuchas? Es la canción que te canté esa noche al oído. Si me pidieses que subiera ahora mismo a cantártela, lo haría. Una vez te la canté cuando estabas dormido y sonreíste. Quiero pensar que significó para ti lo mismo que para mí.
Bailemos con otra taza en cualquier otra parte. No quiero que nos vean juntos. No quiero verte conmigo.
De nada.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
